Luz que cambia con el día, no con el interruptor
En la sala y el comedor, la iluminación regulable permite pasar de una luz de lectura a una luz baja para conversar sin recorrer la pared buscando apagadores. Al atardecer, la intensidad baja sola y la temperatura de color se vuelve más cálida, así los ventanales grandes no deslumbran cuando el sol entra de frente.